Si has avalado préstamos o deudas de otra persona y ahora no puedes hacer frente a esa obligación, la Ley de Segunda Oportunidad (LSO) puede ayudarte a liberarte legalmente de este compromiso. Nuestro despacho especializado te acompaña en todo el proceso hasta conseguir la cancelación de tus avales.
Un aval personal es un compromiso mediante el cual te responsabilizas del pago de una deuda ajena en caso de que el deudor principal no cumpla. Los avales pueden estar vinculados a:
Si el deudor principal incumple, el banco o acreedor puede exigirte el pago total de la deuda, generando riesgos económicos importantes.
La Ley de Segunda Oportunidad permite incluir los avales personales dentro del procedimiento de cancelación de deudas siempre que se cumplan los requisitos legales:
Acreditar insolvencia real, es decir, demostrar que no puedes afrontar la deuda.
Actuar de buena fe, colaborando con la administración concursal y aportando toda la documentación necesaria.
Seguir el procedimiento legal completo hasta lograr la cancelación de la obligación como avalista.
Con nuestra amplia experiencia en la Ley de Segunda Oportunidad, te ayudamos a analizar detalladamente tu situación para determinar qué avales pueden incluirse en el proceso, encargándonos de preparar y presentar toda la documentación requerida ante el juzgado. Además, gestionamos la negociación directa con los acreedores y supervisamos el procedimiento completo hasta la resolución final, permitiéndote liberarte de avales personales y empezar a recuperar tu economía sin cargas adicionales.